Imprimimos las películas que nadie se atrevió a estrenar. Las que tu padre escondió. Las que vieron tres personas y un perro a las 4 AM en un canal pirata.
«Una camiseta debería poder mirarte. Y juzgarte. Y, si toca, [CENSURADO] en mitad de la noche.»




Tres piezas. Cincuenta copias cada una. Numeradas y selladas con cera negra.
Drops, rituales y avisos de medianoche. Sin spam. Sin perdón. Sin tracking. Solo cintas.